Gestión Colaborativa de la Medicación en Salud Mental

 

Co-laboración

 

CONTEXTO

La medicación ‒toda‒ produce múltiples efectos. Algunos de ellos deseados, otros indeseados. Se prescribe y se administra (o debería prescribirse y administrarse) en base a una evaluación de costo-beneficio. Ocurre, además, que frecuentemente ello se hace con poca información o con información sesgada por intereses comerciales y, a menudo, en unas condiciones de trabajo estresantes.

En relación con la medicación en general, extraigo de la web de la Agencia de Calidad Sanitaria de la JdA (1):

"Los errores de medicación (EM) son comunes en el ámbito hospitalario y conducen a un incremento de morbilidad, mortalidad y de los costes económicos (2). Los más frecuentes ocurren en las etapas de la prescripción y administración. Se ha determinado que hasta un 67 % de prescripciones médicas tienen uno o más errores y que de éstos, un 46% ocurren en el ingreso y en alta hospitalaria (3), es decir en la transición de los pacientes entre diferentes niveles asistenciales."

En psiquiatría se añade otra dificultad: desde el momento en que el paciente recibe un diagnóstico psiquiátrico su opinión ‒la voz de su propia experiencia‒ tiende a valorarse menos.

"Es frecuente que muchas personas etiquetadas como 'enfermo mental grave y persistente' reciban prescripciones de una amplia gama de fármacos, principalmente antipsicóticos. Muchos pacientes encuentran una ayuda en estos tratamientos, pero otros muchos encuentran que este beneficio es pequeño o ausente y a costa de muchos inconvenientes. Una gran parte del trabajo de los profesionales de salud mental consiste precisamente en convencer a los pacientes de lo contrario. Cuando el paciente se resiste a los argumentos del profesional, entonces los esfuerzos de estos se suelen dirigir a 'obligar' al paciente a tomar la medicación, justificándose en la falta de «conciencia de enfermedad». El psiquiatra se convierte en juez y parte. No es cierto que los enfermos mentales no tengan conciencia de tener un problema. La discrepancia suele estar en la naturaleza de la solución que le dan los profesionales." (4)

 

PRECEDENTES

El tema de ajustar la medicación ha sido tratado por diversos autores. La «Guía para utilizar los neurolépticos a dosis mínimas: Por qué y cómo» de los psiquiatras Volkmar Aderhold y Peter Statsny, desde el enfoque del profesional, constituye un clásico. (Reseña).

Otro clásico ‒y una guía excelente‒ es «Discontinuación del uso de drogas psiquiátricas: una guía basada en la reducción del daño», desarrollada por iniciativa de Will Hall y otros expertos en primera persona con el asesoramiento de un nutrido panel de profesionales de la salud mental. Publicada por The Icarus Project y Freedom Center

En los años 90, en Quebec (Canadá), equipos de investigación de la Université de Montreal en colaboración con la sociedad civil y especialmente con personas usuarias de servicios de salud mental y sus defensores ('advocacy groups') elaboraron una guía que llamaron «Gestion Autonome de la Médication».

Esta iniciativa, pretende que el remedio se ajuste al paciente y no al revés. Y se esfuerza por implicar al usuario, a su entorno, y a sus profesionales en el tema de la medicación adecuada.

En un documento de 2001 titulado "La gestion autonome de la médication. Pour une contribution au renouvellement des pratiques en santé mentale" describen:

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El hecho de tomar medicamentos rara vez es vivido como una experiencia enteramente positiva. A veces, la medicación brinda alivio de ciertos síntomas y algo de calma. Para algunos usuarios, el término "enfermedad" implica el reconocimiento de su sufrimiento. En estas circunstancias, la medicación puede estar asociada con la recuperación de cierto equilibrio y la esperanza de una vida normal. Sin embargo, con mayor frecuencia, los efectos secundarios extremadamente angustiantes se superponen con los efectos beneficiosos de los medicamentos. La perturbación provocada por los efectos secundarios se ve acentuada por el hecho de que, en algunos casos, estos efectos parecen afectar incluso al corazón de la persona, hasta alcanzarlo en lo que es, incluso en sus posibilidades de realizarse. (Corin, Rodríguez y Guay, 1996).
Los relatos dan testimonio de las graves consecuencias de la medicación utilizada en psiquiatría, tanto a través de sus efectos en el cuerpo, en el pensamiento y en la conducta, como a través de sus significados en la vida de las personas, en quienes las rodean y en la sociedad. A menudo, los efectos de la medicación y el significado que la medicación adquiere en la vida de la persona y de quienes la rodean son confusos y contradictorios. Los efectos secundarios visibles y estigmatizantes de algunos psicofármacos, como dificultad para concentrarse, expresión facial rígida o movimientos involuntarios, pueden dificultar la integración social.
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Recuerdan sus inicios:

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La primera etapa en el desarrollo del proyecto piloto estuvo marcada en gran medida por la expresión de los muchos temores que suscitó este proyecto. Plantearse la cuestión de la medicación implica, por un lado, cuestionar la capacidad de las personas y los recursos para afrontar el sufrimiento y posiblemente situaciones de crisis, y por otro lado, confrontar las prácticas dominantes en salud mental con los conflictos que esto puede engendrar con ciertos intervinientes en psiquiatría. Aunque se expresan de diferentes maneras y tienen diferentes implicaciones, estos temores son compartidos por usuarios y partes interesadas. Darse cuenta de su importancia, nombrarlos y respetarlos fue el primer paso para superarlos, o al menos para descubrir juntos un camino que permitiera aprender a trabajar con ellos, a veces incluso a partir de ellos.
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Y constatan que:

Más allá de los comentarios a menudo ambivalentes que acompañan a los testimonios sobre la medicación, de muchos relatos surge una exigencia radical: la de acceder a una posición de sujeto pleno en el proceso de tratamiento. A partir de ahí, parece surgir una doble exigencia, la de ver realmente reconocida la pericia particular de la persona, la de poder controlar su enfoque personal y su medicación, para valorar el impacto de esta en su progreso y su calidad de vida.

En el documento de 2006 "Seguimiento de la evaluación" (5), citan el comentario de uno de los participantes:

Lo que encuentro interesante en esta herramienta, (...), es la idea de contrarrestar el discurso dominante que es, «Toma tu medicación, es el médico quien sabe cuál es la medicación». Entonces todo este pensamiento a nivel social, y que no solo concierne a la profesión médica, me parece interesante que cuestionemos la medicación y que consideremos otros medios además de seguir una prescripción para controlar los síntomas.

 

Hace pocos años esta experiencia se 'trasplantó' a Brasil bajo el marco de La Alianza Internationale de Recherche Universités - communautés, Santé mentale et Citoyenneté (ARUCI-SMC), desarrollandose hasta el día de hoy en númerosos estados del país, como herramienta usada por los servicios de salud mental públicos.

 

EL PROYECTO

En 2017 este proyecto se ha trasladado también al contexto catalán a partir de una iniciativa del MARC (Medical Anthropology Research Center) de la URV, en colaboración con la UOC y ha contado con la financiación de RecerCaixa 2016. Los investigadores/as principales son Angel Martinez Hernáez (URV) y Assumpció Pié Balaguer (UOC). Información disponible en http://gcmproject.org/.

La Guía GCM parte de un enfoque de potenciación de la participación de la persona consumidora de psicofármacos, especialmente de medicación antipsicótica. El propósito es facilitar que estos consumidores, generalmente en situación de riesgo de exclusión, tengan acceso a toda la información necesaria sobre los medicamentos y sus alternativas, ya que varios estudios muestran que entre un 25 y un 50% de los usuarios con un diagnóstico de esquizofrenia no obtienen el resultado esperado del tratamiento, a pesar de cumplir de forma regular.
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Los efectos no deseados de tipo físico y psicológico (aumento del peso corporal, riesgo de síndrome metabólico, dificultades de concentración, efecto en la autoestima, etc.), así como los significados sociales vinculados (estigmatización, discriminación, etc.), que para los usuarios pueden ser más importantes que los efectos tangibles de los medicamentos, son factores que provocan una desigualdad en el acceso a la salud y dificultan la alianza terapéutica y la autonomía de este colectivo.

El objetivo de este proyecto ha sido adaptar la experiencia de las Guías Canadiense y Brasileña al ámbito catalán y desarrollarla mediante la edición de una Guía GCM específica que, a partir de una intensa investigación etnográfica y cualitativa ha sido diseñada por un equipo interdisciplinar, junto con un grupo de usuarios/as, cuidadores/as y profesionales de la salud mental. Pretende tambié diseminar los resultados de la misma utilizando el potencial de Radio Nikosia (www.radionikosia.org) y otros canales de comunicación. Se trata de una investigación “orientada a la implementación de políticas de salud integradoras y sostenibles dentro del ámbito de la salud mental que permitan la promoción de la participación entre este colectivo y el logro de un nivel pleno de ciudadanía”.

 

EL RESULTADO

Como resultado de la investigación se ha elaborado una guía , impresa en papel, también disponible en pdf en español y en catalán, destinada tanto a los usuarios de los servicios de salud mental como a los profesionales de dichos servicios y a los familiares o cuidadores.

Se trata de una guía personal y, también, una guía colaborativa. Mantiene el foco en las personas afectadas por una situación de malestar psíquico, y al mismo tiempo, abre la herramienta a la voz del resto de personas implicadas en el proceso: cuidadoras/es, familiares y profesionales. Atiende los aspectos técnicos (médicos) de la modificación de una pauta así como los aspectos legales, pero se centra en la subjetividad, los matices personales: ¿qué me aporta la medicación que estoy tomando? ¿en qué me pejudica? ¿qué significa para mí (el consumidor) la medicación? ¿qué más haré para mejorar mi situación? ¿quien me apoyará? ¿a quién le generaran miedo mis posibles cambios? etc. etc. etc.

En los últimos meses se ha hecho DIFUSIÓN en diferentes foros.

En diciembre 2019 se celebró la Jornada «La gestió col·laborativa de la medicació en salut mental: per una nova cultura assistencial» organizada por la Fundació Congres Català de Salud Mental (FCCSM).

En Noviembre 2020 se realizó una presentación on-line con dos mesas redondas: “La Gestión Colaborativa de la Medicación, retos y horizontes” y “La Gestión Colaborativa de la Medicación y su contexto internacional”. La grabación está disponible en https://www.facebook.com/389749504388118/videos/374907050504926.

 

 

SE RUEGA DIFUSIÓN HACIA LOS INTERESADOS, VINCULADOS DE UNA U OTRA MANERA CON LA SALUD MENTAL

Interesados

 

 

 

Notas:

(1) Buenas prácticas en la conciliación de la medicación en el ingreso, alta y transición interservicios.

(2) Baker GR, Norton PG. The Canadian Adverse Events Study: the incidence of adverse events among hospitalized patients in Canada. Canadian Medical Association Journal, 2004, 170(11):1678–1686.

(3) Reconcile medications at all transition points. IHI Patient Safety Medication Systems Changes. Cambridge, MA, Institute for Healthcare Improvement.

(4) Pacientes psiquiátricos: medicar coaccionando, F. Martínez Granados y E. Pol Yanguas.

(5) LA GESTION AUTONOME DE LA MÉDICATION EN SANTÉ MENTALE, PROJET PILOTE DE COLLABORATION ENTRE LES RESSOURCES ALTERNATIVES ET COMMUNAUTAIRES ET LE RÉSEAU PUBLIC DES SERVICES EN SANTÉ MENTALE, POUR LE RENOUVELLEMENT DES PRATIQUES, Bilan du suivi évaluatif