¿Igual en todo el MUNDO?

(A propósito de la 'pandemia')

 

La tendencia a considerar 'el mundo' a lo que está cerca de nuestro ombligo -me temo- es universal. Pero quizá sea más acentuada en esta parte del globo. Decimos 'historia del mundo' para referirnos a la historia de Europa ligeramente ampliada a los 'hijos de Europa' (ex-colonias de Europa). Y cuando algo nos aqueja, a nosostros, decimos que es un mal 'universal'.

En la actual crisis suelen publicitarse cifras absolutas, sin contexto. Y esto despista mucho. Como si fuera lo mismo 100 muertes en Andorra que 100 muertes en China. Y olvidamos la normalidad, esto es, que en España diariamente mueran unas 1.150 personas y en todo el mundo, unas 155.000

A la actual pandemia la consideramos un fenómeno mundial. Y lo que no cuadra con lo que uno imagina –los países donde no ocurre lo mismo que aquí– o se olvidan o son excepciones. Como estas: Grecia, Portugal, Kerala (India), Nueva Zelanda, Vietnam, Corea del Sur, Japón, África (toda), etc.

¿Fenomémo Mundial? ¡Para nada!

Aunque las cifras oficiales que ofrecen los gobiernos es más que probable que estén sesgadas, las puse en este mapa (autor), con datos (a 15 de Octubre del 2020) de worldometers.(sobre la fuente de datos)

¡Busque y compare!

[situar el cursor sobre un país para ver los datos correspondientes]

 

Lo mismo, con datos del 10 de Diciembre 2020 (con el mismo código de color).

[situar el cursor sobre un país para ver los datos correspondientes]

La diversidad de los efectos de la covid en diferente países salta a la vista. Si pasea el cursor sobre el mapa para ver las cifras de cada país en concreto, debería recordar que en la temporada 2017-2018, en España, la gripe estacional (la 'normal') provocó unas 15.000 muertes (fuente), esto es 320 muertes por millón de habitantes. Y lo consideramos normal.

El invierno 2004-2005 fue bastante peor. La gripe convirtió 2005 en el año con más muertes en España. Y Las defunciones por enfermedades del sistema respiratorio se incrementaron un 20,2% respecto al año anterior. Y nadie habló de pandemia. Ni tan solo epidemia. Fue únicamente un episodio 'fuerte' de gripe estacional.

También puede sorprender que no haya correlación entre la mortalidad sufrida y las iniciativas tomadas. Las medidas más drásticas y visibles tomadas en España o Reino Unido no han evitado figurar en los primeros puestos del ranking macabro. Sorprendentemente, Suecia –a pesar de no hacer nada– sufre algo menos. Y Grecia, –con unos servicios públicos destrozados por la banca europea– casi sale de rositas.

 

Podemos agrupar los datos de otra manera: una serie de países que suman el 20% de la población mundial acumulan el 77% del total de las muertes por COVID, mientras la gran mayoría del mundo (el 80% de su población) sufre únicamente el 23% de muertes. Una distribución para nada igualitaria, para nada atribuible al azar (datos 10 de Diciembre 2020).

 

También llama la atención la dispersa correlación entre el número de muertes sufridas en un país y su impacto en la economía. En algunos países (como España) se hunde la economía mientras en otros -incluso con más muertes- no es tan grande el descalabro (como Bélgica). Lo que en banca se llama 'stress test', pero hecho a lo gande, a toda la economía mundial. Y solo tres países (China, Vietnam y Taiwan) verán crecer su economía en 2020.

 

Podríamos seguir con las 'curiosidades estadísticas'. Obervar que en España el número de muertes llegó a incrementarse en un 164% en una provincia y a disminuir un 23% en otra. O la diferencia de los efectos del 'bicho' (la tasa de letalidad): en un país mata al 27% de los 'infectados' y en otro solo al 0,02%

También podemos aterrorizarnos/consolarnos con la idea de una conspiración de las 'élites' mundiales: imaginar la unidad de las mafias. ¿Unidad? tan invisible como los espíritus o como los virus. O, también, podemos conformarnos con aquello de 'mal de muchos' ...

Pero quizá deberíamos prestar más atención a lo que está ocurriendo cerca, muy cerca, mientras estamos distraídos con la pandemia. Como se implantan medidas supuestamente sanitarias, a veces absurdas, y a menudo contradictorias. Como se descuida a ancianos en residencias. Como se maltrata a niños en escuelas. Como se arruina a pequeños negocios al tiempo que algunos millonarios se hacen más millonarios. Como se vulneran leyes y se instauran medidas de control propias de una dictadura en toda regla. Todo ante nuestros propios ojos.