El Gatopardo

("cambiar todo para que nada cambie")

"Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie".
"¿Y ahora qué sucederá? ¡Bah! Tratativas pespunteadas de tiroteos inocuos, y, después, todo será igual pese a que todo habrá cambiado".
"…una de esas batallas que se libran para que todo siga como está".

... en ciencias políticas se suele llamar "gatopardista" o "lampedusiano" al político que inicia una transformación política revolucionaria pero que en la práctica sólo altera la parte superficial de las estructuras de poder, conservando intencionadamente el elemento esencial de estas estructuras.

 

Si, dentro del sistema de salud, tuvieras un chollo que desearas mantener, pero advirtieras un descontento creciente y deseos de cambiar las cosas ¿como harías para dejar las cosas como están y al mismo tiempo dar apariencia de mejora?

Siguiendo la estrategia del Gatopardo, podrías invitar a la participación a todos los activistas por el cambio. No se lo pondrías fácil para que a todo el mundo le quede claro lo dura que es esta vía. Lo organizarías de tal modo que no sea posible llegar a elaborar propuestas de cambio real, únicamente propuestas de pequeños cambios cosméticos.

De algun modo, algo tendrás que conceder para mantenerlos entretenidos. Cuando después de mucho batallar tus activistas te presenten sus propuestas, eliges las menos costosas y que menos cambio conlleven en tu estructura. Luego le das mucho bombo y muchos agradecimientos a tus activistas. Así todos quedarán satisfechos, sea por las pocas mejoras que han conseguido colocar, o por la vanidad del reconocimiento público. Esto sumado a la fatiga, hará que sus pretensiones mengüen y tus intereses se mantengan.

Hay que organizar la participación siguiendo aproximadamente el siguiente esquema:

 

Nada apacigua más que la satisfacción del deber cumplido. Una vez se ha hecho "lo que se debía hacer" los activistas descansarán en el sueño de los justos. Salvo que organicen alguna guerra interna para elegir a su culpable, cosa que también los mantendrá entretenidos, es decir, suficientemente neutralizados.